una fe integral

#Historias y Reflexiones
Un día Dios le pidió a un jovencito que condujera un trineo que podía volar, con este llegaría rápidamente a lugares especiales, pero el muchacho temeroso se negó a enfrentar el desafío.
El Señor no le dio tiempo a que pensara mucho en las ventajas y desventajas, le dio las riendas del trineo y de pronto empezó a volar. Estaba tan nervioso que sus maniobras no le respondían, su coordinación fallaba; él sentía que iba a caer.
Entonces Dios le dijo:
-«Sujeta el timón con fuerzas y piensa en aquello que queremos lograr»
-«Tengo miedo no se que hacer» dijo el muchacho
-Solo tienes que “CREER” respondió El Señor…
-“Pero yo creo en ti, yo tengo Fe”!! refutó el joven.
-«No hablo de mí» le dijo Dios, «Yo sé que crees en mi pero también debes creer en ti mismo” “Eres fuerte, eres valiente, siempre prevaleces».
De pronto el joven tomó las riendas del trineo y de una manera sorprendente comenzó a volar, pudiendo llegar así a lugares inimaginables.
El joven había creído firmemente que nunca podría «volar», se había convencido de ello por eso no podía hacerlo; hasta que El Señor llegó para ayudarlo y recordarle su valor.
Romanos 12:6 dice que “Dios, en su gracia, nos ha dado dones diferentes para hacer bien determinadas cosas” somos especiales, somos hermosos, somos únicos! Además, «Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece» (Filipenses 4:13)
Necesitamos creer en Dios y también creer en nosotros mismos.
Una Fe integral.
Lindo día,
Pame Alcázar