sin dañar a otros
Trata a alguien con respeto y cortesía y esa persona te mostrará lo mejor que lleva dentro, por el contrario trátala mal, júzgala o recrimínala y sacaras de ella su peor versión. 
«…¡Mientras a uno no lo hieren donde más le duele, todo va bien! Pero si de salvar la vida se trata, el hombre es capaz de todo. Te aseguro que si lo maltratas, te maldecirá en tu propia cara.» (Job 2:4)
Toda acción tiene una reacción. 
A veces es difícil interactuar con personas que son muy distintas a nosotros, en ocasiones nos desesperamos y queremos que cambien y mejoren, pero solo conseguimos hundirnos en medio de pleitos y divisiones.
Necesitamos Aceptar más y Juzgar menos.
No se trata de amar a la fuerza sino de aceptar a nuestros cercanos tal cual son. 
Hace poco escuchaba que aceptar a alguien significa permanecer con esa persona aunque todavía no mejore y eso NO implica aprobar ciertas acciones, pero siempre puedes orar y amar sin alejarte de las personas.
Cuando pensamos solo en nosotros mismos nos imponemos y podemos dañar a otros sin darnos cuenta. Eso no le gusta a las personas, tampoco le agrada a Dios.
El Salmos 15:2-3 nos enseña que nuestra relación con Dios mejora cuando no hablamos mal de nadie, cuando no le hacemos daño a un amigo y cuando decimos la verdad de todo corazón.  Por eso, cuida el modo en que tratas a otros. 
Cuida tus relaciones.
Linda tarde,
Pame Alcázar