reciprocidad

A veces pensamos solo en nosotros mismos, incluso en nuestra relación con Jesús. Oramos y generalmente pedimos pero no siempre damos. “Amor con amor se paga” (2 Corintios 6:12-13/tla). Si amas al Señor puedes demostrárselo dándole  de tu tiempo, de tu obediencia, o de todo aquello que nazca de tu corazón.

Una relación sin reciprocidad nunca se fortalece.

Hay que aprender el arte de la reciprocidad incluso en las relaciones intrafamiliares:

 “Hijos, obedezcan a sus padres porque ustedes pertenecen al Señor….Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. (Efesios 4:1-3/ntv). Padres e hijos se deben respeto mutuo.

En las relaciones de pareja por también, cada uno tiene un rol que cumplir, cada uno tiene algo que dar.

“Ustedes, las esposas, deben sujetarse a sus esposos (respetarlos), pues es lo que se espera de ustedes como cristianas. Y ustedes los esposos deben amar a sus esposas y no ser groseros ni duros con ellas.” (Colosenses 3:18/tla).

 “El amor no es egoísta, no busca lo suyo” . Si no nos apoyamos nos caemos. La reciprocidad no necesita darse de la misma manera pero si en la misma medida.

Construye relaciones eternas.

Lindo inicio de semana,

Pame Alcázar