UNA NUEVA VIDA

Muchos hicimos una oración de entrega al iniciar nuestra vida de fe. Sin embargo, muchas veces no somos plenamente conscientes de lo que hicimos… o simplemente lo olvidamos.

Quizás por eso, cuando perdemos el control, nos desesperamos; cuando las cosas no salen como esperamos, nos desilusionamos; y cuando el tiempo pasa y no sucede (aparentemente) nada, nos desanimamos.

Al final, seguimos demasiado enfocados en nuestra propia vida, a pesar de que un día decidimos entregarla.

Jesucristo fue muy claro cuando dijo: «quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien la pierda por causa de mí, la hallará».

Pero esa nueva vida no aparece de un día para otro. Se forma en el proceso. En caminos que no imaginábamos. En tiempos que no controlamos. En decisiones donde dejamos de hacer nuestra voluntad para permitir que Dios obre a su manera.

Recuerdo la historia de una famosa cantante que decía: “Lo tenía todo, pero nada me hacía feliz. Tenía un gran vacío… nada me llenaba”. En su momento más oscuro, decidió terminar con su vida, pero algo la detuvo. Y en medio de ese instante, entendió algo: si entregaba su vida, podía recibir una nueva.

Y así lo hizo.

Le entregó a Dios lo que más amaba: su talento, sus pecados, sus debilidades, su antigua vida. Pasaron años de proceso: sanidad interior, humildad, paciencia, fe, obediencia y transformación. Años en los que Dios trabajó profundamente en su corazón.

Con el tiempo, todo floreció… pero de manera diferente.

Hoy tiene una nueva vida. Sus talentos siguen ahí, pero ya no son el centro. Su corazón está sano y lleno. Vive en plenitud. Su vida tiene propósito. Pero ahora Cristo es el protagonista de su historia, no ella.

Hay que ser conscientes de nuestras decisiones.

Podemos elegir el camino angosto y difícil, que lleva a la vida.
O el camino ancho y espacioso, fácil de recorrer, pero incierto.

Pero no se puede estar en ambos.

Una vida cristiana centrada en uno mismo siempre terminará en insatisfacción.
En cambio, cuando decidimos rendir nuestra voluntad y buscar la de Dios, encontramos la vida para la que fuimos creados.

#reflexiones
Pame Alcázar