amor

Solo puedes manejar eficientemente algo cuando conoces como funciona por dentro.
Es maravilloso entender al cuerpo humano por ejemplo, cada órgano tiene una estructura específica, y los tejidos “esas uniones” hacen que se puedan organizar para que en conjunto se desempeñe una función en particular.
Dios creó al hombre y la mujer (Génesis 2:4), cada uno con la capacidad de expresarse de modos distintos y complementarios, igualmente bellos y valiosos. Se le ha dado a ambos la inmensa dignidad de reflejar la imagen de Dios y cumplir un propósito en esta tierra.
Conocer cuál es el diseño de cada uno y como se complementan, nos lleva a conocer más la voluntad de Dios para con esta unión, además contribuye a tener mayor bienestar en nuestras relaciones. Nada es perfecto, pero conocernos mejor nos ayuda a entendernos, para poder así disfrutar mejor de la hermosa bendición de caminar en compañía.
Pamela Alcazar