¿en donde esta tu valor?

La autoestima y las pruebas.

Cuando nuestro valor esta puesto en lo que tenemos o en lo que hacemos es muy difícil afrontar una prueba sin que la autoestima sea afectada.

Nos enseñaron a poner nuestro valor en lo que el mundo considera importante: “el orgullo de los logros” “la vanagloria de la vida” o  “en lo que se ve de nosotros”  (1 Juan 2:16). Aprender a vivir en toda circunstancia nos ayuda a fortalecer nuestra identidad, nos regala el valor incalculable de una autoestima saludable y equilibrada.

“Dios permitió que, por algún tiempo, Jesús fuera menos importante que los ángeles, ahora Jesús ha recibido gloria y honor.” (Hebreos 2:9/tla)

Dios mismo permitió que Jesús pasará por todo tipo de circunstancias, tiempos buenos y tiempos malos. De hecho sus circunstancias no definían su valor. 

En cierta ocasión Pilatos le preguntó a Jesús si Él era el Rey de los judíos, y respondiéndole El Señor le dijo: Tú lo dices (Lucas 23:3), imagino la sorpresa del gobernador romano al ver a un hombre con apariencia humilde, sin lujos, y con el desprecio de su propio pueblo, hablando con la firmeza, serenidad y seguridad de un Rey. Seguramente Pilatos no entendía como alguien que estaba atravesando una situación tan difícil podía verse como un Rey; y es que la situación que Jesús vivía en ese momento no lo definía, El seguía siendo la misma persona valiosa que  sabía que era: el Hijo de Dios. 

Después de ese periodo de tribulación el nombre de Jesús transcendió a tal punto que dividió la historia en dos tiempos, su vida trajo salvación al mundo; Dios le dio Gloria y Honor. Es valioso entender que con palmas o con rechazo, con abundancia o en escasez, con fama o con persecución Jesús fue siempre el mismo.  “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre” (Hebreos 13:8). ¡Que rica estima!

Te identificas siempre con aquello que entiendes, tus pruebas de hoy son la ayuda de alguien mañana. Jesús nos ayuda con amor sincero porque nos entiende, se identifica con nuestro dolor porque El pasó de todo, por eso su ayuda es sincera, es muy genuina; en su ayuda podemos confiar.

Para poder ayudarlos, tenía que hacerse igual a ellos. Por eso Jesús es un Jefe de sacerdotes en quien se puede confiar, pues está lleno de amor para servir a Dios. Además, por medio de su muerte, Jesús logró que Dios nos perdonara nuestros pecados. (Hebreos 2:17/tla)

Las pruebas son un método efectivo para que sepas realmente quien eres en Cristo, cuando lo tienes claro ya puedes ayudar a otros, «de gracia recibimos, y de gracia damos». Cuando vengan las pruebas no temas, es una excelente oportunidad para dejar que Dios te dé el regalo de una autoestima saludable y equilibrada en Cristo, este tipo de autoestima se consigue teniendo una relación personal con El Señor día a día, dejando que su palabra cambie tu manera de ver la vida, dejando que Él te cambie el corazón.

#Unlibroencamino

Pamela Alcázar