DEPENDIENTES
«Dependiente» hace referencia a alguien que depende de otra persona para existir, funcionar o subsistir.
Hoy tal vez estamos más bien más adaptados a la independencia económica, relacional y hasta familiar.
Pero en nuestros caminos de la Fe vamos comprendiendo que Dios nos quiere dependientes a Él.
Unidos irremediablemente. Le dimos nuestra vida, le pertenecemos.
1 Reyes 17 ilustra cómo Dios guiaba al profeta Elías a una vida de dependencia a Él, sin planificación, sin saber que pasaría, sin tener el control total de su vida.
Se avecinaba una hambruna en su región y él fue dirigido a un arroyo en donde recibiría provisión por parte de los cuervos, algo poco común…
El relato indica que los cuervos le llevaban pan y carne por la mañana y por la noche, ademas bebia agua del arroyo. Sin embargo, poco después, el arroyo se secó porque no había llovido en ninguna parte del reino
Es decir, no había seguridad de que ese apoyo fuera permanente, pronto tocaría volver a tener fe.
Luego el Señor dijo a Elías: «Vete a vivir a la aldea de Sarepta, que está cerca de la ciudad de Sidón. Yo le he ordenado a una viuda de allí que te alimente».
La viuda tampoco era alguien que ofreciera seguridad, pero era el instrumento de Dios. Le ofrecía un lugar en donde ambos serian beneficiados. Un lugar en donde Dios se manifestaría en medio de todo.
La vida de Elías, nos enseña una vida de dependencia absoluta a un Dios que no falla.
Una Fe Viva.
Un reto en el estilo de vida actual.
#reflexiones
Pame Alcázar


