SE COMPLEMENTAN

«Mi esposo pintó todos los cuadros que ves aquí en casa», me contó Eloisa.
No eran pocos, y cada uno tenía detalles muy finos, trazos de pintura que hacían que las imágenes fueran el reflejo exacto de una realidad.
No eran simples cuadros: Todos estaban muy bien logrados.
Los colores estaban perfectamente armonizados, aunque entonces me enteré, de que el pintor no los podía distinguir.
¡¿Cómo pudo crear pinturas tan hermosas y armoniosas siendo daltónico? Con esta condición no es posible distinguir con exactitud un color.
«Yo lo ayudaba» me dijo Eloisa, mostrando ese tipo miradas que saborean buenos recuerdos.
«Me sentaba junto a él y seleccionaba el color que quería poner»
Había un artista en casa, que dejó un legado, pero sin su ayuda idónea él no hubiera podido lograrlo.
“No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea” dijo el Señor (Genesis 2:18)
¿Cuál es la discapacidad de tu pareja? Quizás no sea un tema físico, tal vez es emocional, intelectual o incluso espiritual.
No lo juzgues. ¡Ayúdalo!
A eso hemos sido llamadas.
Disfruta tu diseño. Ayuda a tu complemento ❤
Ha pasado mucho tiempo desde que el pintor partió a la morada de descanso eterno, ¿aún lo extrañas? le pregunté a Eloisa.
«Cada día más» me dijo con serenidad y mucho afecto.
«Serán como uno solo» (Genesis 2:24) Hay una unidad muy especial entre marido y mujer. Que vale la pena tener presente.
#reflexiones
Pame Alcázar


